ESTUDIOS ÁRABES E ISLÁMICOS
Existen dos estilos que hacen referencia al arte hispano-musulmán que me vuelven especialmente loca. Uno es el Mudéjar y el otro es el Nazarí.
La arquitectura Mudéjar ó arte Mudéjar es un estilo artístico que se desarrolla en los reinos cristianos de la península Ibérica como podemos apreciar en la arquitectura de el Real Alcázar en Sevilla y en algunas torres de los campanarios de las iglesias de San Pedro, en San Martín y San Salvador en Teruel por ejemplo. Que incorporan influencias y elementos de estilo hispano-musulmán. Fué la consecuencia de las condiciones de convivencia existentes en la España Medieval. Se trata de un modelo exclusivamente hispánico que tiene lugar entre los siglos Xll y XVII como mezcla de las corrientes artísticas cristianas y musulmanas de la época y que sirve de eslabón entre el arte cristiano e islámico.
En la arquitectura Nazarí su máximo representante en el mundo se encuentra en Granada. El arte Nazarí hace referencia a la última etapa del arte hispano-musulmán. Presenta siempre un exterior sobrio y un interior con gran recargamiento como ocurre en La Alhambra. Ésto es debido a su cultura y religión (el no hacer ostentación) por tanto todo se queda en el interior, en la intimidad. Concretamente su arte se desarrolló durante los siglos Xll, XIII, XIV y XV.
Las bases del renacimiento europeo son árabes, ¿cómo es posible que ésto no se conozca? Casi nadie lo recuerda, pero el verdadero renacimiento empezó siglos antes de lo que señalan los estudios oficiales y fué en una civilización al sur de Europa, esa civilización fué L 'Andalusí y su fortaleza La Alhambra. Tras sus muros florecieron el arte y la ciencia. También el dolor y la traición.
En el año 1362, en Granada hubo un hombre, el principal consejero del sultán Yusuf I que se llamaba Ibn al-Jatib y fué uno de los historiadores más importantes de la Europa medieval, pero nadie lo considera como tal porque era musulmán y árabe. Ibn al-Jatib tiene un peso histórico innegable en el reino de Granada fué secretario de la cancillería y visir de dos de los reyes/sultanes más importantes de la dinastía Nazarí. Principalmente se le conoce como historiador. Sin su obra no conoceríamos prácticamente nada del reino de Granada, incluso de épocas anteriores. Ibn al-Jatib llegó a producir 69 obras incluyendo todos los géneros, tratados de medicina, poesía y literatura. Además, es uno de los que proyecta y diseña lo que debe ser el Estado islámico. Se puede decir que es el arquitecto del Estado Nazarí. Y gracias a él aquella fué nuestra era más brillante. Al-Ándalus fué su hogar desde que cruzaron el Estrecho de Gibraltar 600 años atrás y desde el esplendor de los omeyas en Córdoba, donde hacía más de un siglo el primer rey de la dinastía Nazarí fundó la Alhambra.
El sultán Yusuf con sus aliados en Marruecos reunieron un ejército enorme para enfrentarse a los reinos cristianos que los rodeaban, pero fracasaron y el sultán acordó firmar la paz con Castilla.
Mientras tanto en la cancillería real, en el Diwan al-insha recopilaban, estudiaban y transmitian el saber de las culturas que les precedieron: Grecia, la India, Mesopotamia. Son los herederos de una revolución científica que todavía no había llegado a la Europa cristiana, pero que ya estaba en el reino de los nazaríes. El "Diwan al-insha" era la oficina de redacción, estaban las personas que conocían mejor que nadie la lengua árabe. Se discutían proyectos arquitectónicos y fué donde construyeron la fortaleza de las palabras.
El conocimiento se dividía en dos grandes ramas. La primera, eran las Ciencias de los antiguos: matemáticas, astronomía, medicina y agronomía. Y la segunda, lo que llamaban las "Ciencias del Islam" que tiene mucho más que ver con la Teología, el Derecho y la Filosofía. Las Matemáticas, Astronomía y Medicina eran las ciencias más importantes y van de la mano con la Literatura porque la poesía está innata en el pueblo árabe. Ibn al-Jatib dominaba todas las disciplinas
Gobernaron el reino de Granada reuniendo a las mejores mentes de todas las disciplinas y juntos trabajaron los proyectos del sultán. El Palacio de la Alhambra es el símbolo del legado islámico en la península. La Alhambra es una ciudad palatina, la última que se hace en Al-Ándalus, los gobernantes hicieron una ciudad muy cerca de la antigua que tuvo su acuñación de moneda y su mezquita mayor.
L' Alhambra sería un proyecto de cómo hacer que el mundo les entendiera y les recordase, de cómo dejar huella.. El palacio de la Alhambra se sostiene de palabras y poemas de Ibn al-Jatib, sus escritos y versos están en sus paredes, en sus muros. El arte de la Alhambra provoca la admiración del mundo. Su caligrafía es la geometría del espíritu y con ella decoraron sus paredes, exactamente con las palabras que merecían permanecer. La caligrafía árabe es una de las grandes artes de la cultura islámica. No solamente es un elemento decorativo, sino que hace el cuerpo de la arquitectura. El sentido final de toda esa obra sería el salón del trono, Ibn al-Jatib hizo los versos y las palabras sobre el trono de Yusuf. Pero la gran responsabilidad recae sobre el maestro Ibn al-Yayyab, él tuvo que escoger la "surah" que rematará la gran "qubba" de el salón del trono. Es el único poema-palacio en el mundo, un lugar ideal, utópico en el que se concitan los paradigmas más queridos de la cultura islámica: la dimensión coránica, la dimensión de la palabra, la sacralidad del jardín y el despliegue sensorial que conlleva la imagen del paraíso. El sultán Yusuf encargó hacer el techo del salón de Comares en el salón del trono y quería que Ibn al-Jatib escribiera sus palabras bajo el mismo cielo, no quería una cúpula para su salón sino la misma cúpula celeste. El techo de Comares está inspirado en la astronomía, en la mirada al cielo y a las estrellas. La cultura árabe e islámica desarrolló mucho la astrología siempre con esa dimensión astral y en el techo podemos encontrar formas que aluden a las fases lunares y a las fases de Venus. Ésta arquitectura es tan elevada y brillante que gira como las estrellas. El techo del salón de Comares es una obra maestra de la carpintería andalusí. Tiene más de 8000 piezas que están acopladas siguiendo un patrón geométrico. El techo es una representación de los siete cielos del paraíso musulmán. (En su religión una vez muerto pasas por los 7 cielos para purificarte) el techo se remata en el centro con una cupulilla que sería el octavo cielo dónde se supone que está Dios y por último traspasa al sultán que está en el eje de ese salón.
La Alhambra fué un centro de conocimiento y en ella, entre los científicos no habían fronteras.
Sí el sultán Yusuf le había pedido el cielo en el techo del salón de Comares el hijo Mohamed V que heredó el trono junto al peligro y las intrigas de la corte le pidió para su palacio el paraíso, pero con el nuevo sultán Ibn al-Jatib no llegó a entenderse bien. Tienen dos ideas muy diferentes de gobernar y construir. Para Ibn al-Jatib la belleza está basada en el equilibrio donde la armonía y el ritmo es sanadora. Investigó la geometría perfecta para sus edificios. La clave como siempre debía estar en lo invisible. En el aire que lleve los sonidos que sanan, una melodía armónica, en el rumor del agua de las fuentes y al final en la alberca. El sultán Mohamed V le ordenó crear el paraíso para su palacio "Al-Riyad al-Said" el jardín feliz. En lugar de una alberca quería una fuente y los templetes a ambos lados del patio que serán un recuerdo de las tiendas beduinas de sus antepasados. La galería porticada del patio recordaría a las jaimas agrupadas en torno a un oasis, con columnas como palmeras. Sería un jardín espiritual. Y solidifica arquitectónicamente un ámbito de la naturaleza. Con el Palacio de los Leones construye una obra que no tiene antecedentes en el arte islámico.
Es el primer palacio Nazarí que tiene pórticos en los cuatro lados. Tiene dos "qubbas" que son de mocárabes, y luego tiene los dos templetes. Y en vez de una alberca, lo que tiene es la Fuente de los Leones, que en sí misma es un objeto artístico-poético-acuático excepcional en toda la historia del arte. Se genera una arquitectura que es una celebración de la columna y del mocárabe. Los mocárabes son como cajas a las que se les da forma cóncava de tal manera que parece una estalactita que cuelga del techo.
Tiene una apariencia realmente compleja, cuando su elaboración no es tanto como parece, porque el número de piezas es muy limitado. Mohamed V, el mismo era arquitecto y se implicó en la obra de una manera muy intensa, más que otros sultanes. La Alhambra que hoy tenemos es la que quiso dejar Mohamed V. El discípulo de Ibn al-Jatib, Ibn Zamrak quedó a cargo de los detalles del nuevo Palacio de Mohamed V. ellos dos se entendían y conectaban mejor, el discípulo se ganó la confianza del nuevo sultán. Juntos proyectaban un jardín feliz musulmán, Ibn al-Jatib sólo veía columnas y reflejos que le recondaban al claustro de los conventos de los cristianos. Y se preguntaba, ¿son éstos los gustos de un defensor del Islam? Cada vez se encontraba y se sentía más lejos de todo aquello que había construido. No aprobaba toda esa ostentación. Pensaba que todos ellos tenían sus días en occidente contados sí el sultán sólo se ocupaba de construir en lugar del califato un bello palacio y no se enfocaba en la defensa del Islam. El sultán no pensaba como él y al final lo eliminó del reino. Mohamed V veía el poder de los Sufíes (practican el Islam buscando la austeridad y buscando la humildad para llegar al acercamiento a Dios) como una amenaza y acusó a Ibn al-Jatib de herejía para condenarlo a muerte. Le hicieron un juicio donde falsificaron pruebas y lo asesinaron. Fué totalmente injusto, no sólo lo mataron dos veces (una vez enterrado lo sacaron y lo quemaron) además, hicieron una hoguera con todos sus libros y trabajos. Hubo un escarnio con la figura de Ibn al-Jatib, intentaron borrar su presencia de una manera muy simbólica.
Para los que somos admiradores de la gran producción que él hizo tuvo realmente un final muy triste.
7 siglos después, se ve en la Alhambra el bello reflejo de luz que sigue cautivo entre los muros del Palacio como una vez lo soñó Ibn al-Jatib.
En 1942, Boabdil, el último rey Nazarí entregó la Alhambra a los reyes Católicos.
La edad media que va desde la caída del imperio romano hasta la llegada de Colón a América siempre la he visualizado como un periodo oscuro donde nada pasó y creo que ésta sensación es colectiva. Si, creo que todos pensamos que todo aquello fué terrible y que va! al revés, el día que empecé a estudiarlo me di cuenta de que es un periodo riquísimo culturalmente y que lo verdaderamente sofisticado en la edad media fueron las culturas orientales mediterráneas; la cultura islámica y la cultura bizantina. Y ésto en la construcción del discurso oficial de lo qué es occidente lo hemos borrado. Nuestra raíz también es islámica y entender que somos tan occidentales como orientales estaría genial.
Comentarios
Publicar un comentario