¿POR QUÉ LORCA?
Porque es un poeta que siempre vuelve. Su obra es muy actual. Federico García Lorca es el poeta que cristalizó muy bien la tragedia clásica. Supo recoger todo ese sentido que el tiene de lo popular, de lo ancestral, de lo atávico y además tiene un sentido muy esencial de lo poético, cristaliza la tragedia ó las grietas de la cultura y de la sociedad española contemporánea como nadie, ocurrió en su momento y podría ocurrir ahora de nuevo. El actual es un momento muy parecido al que vivió Lorca. Hay unos derrumbes de las estructuras, de los sistemas y un cuestionamiento como el que él vivió, y por eso sus obras son tan sumamente esenciales. Las preguntas que el lanza son muy actuales y además él es muy visual, precisamente con sus versos lo que genera son imágenes.
La mejor definición de Lorca la dió Miguel de Unamuno cuando dijo que: " él era un hombre de luz". El país y la cultura no necesitan eruditos, ni egos lo que necesitan es luz. Gente que nos alumbre los lugares que están oscuros y Lorca tiene esa lucidez, tiene una alegría y tiene algo muy luminoso, y a la vez muy profundo. Tremendamente amargo también a veces pero porque conoce esos dos contrastes que son el amor y la muerte. Y por eso sigue siendo el poeta esencial.
Creo que F. García Lorca como dramaturgo fué uno de los autores en el mundo que mejor estudió el alma femenina, toda la potencia de creación y destrucción que puede tener el alma femenina.
El mundo de Lorca y toda esa cosmovisión poética que se mueve entre lo simbólico y lo popular más esa mirada ingenua y trágica a la vez melancólica en algunos momentos y muy luminosa en otros conecta muchísimo con mi manera de sentir y darle forma a las cosas.
La obra de Lorca es una tragedia con sus códigos clásicos. Es toda esa dimensión ética y las consecuencias éticas del conflicto dramático extremo que plantea la tragedia. Esas preguntas que traspasan y llegan a lo filosófico, y cierran la curva emocional.
Porque la tragedia en contra de lo que piensa la gente sobre sí es una obra triste donde todo acaba muy mal ó acaban todos muertos no es así, no se trata de eso. La tragedia es una obra moral, es una obra ética que nos asoma al precipicio y nos hace las preguntas de quiénes somos, cómo queremos ser, cómo queremos vivir como individuos y como colectivo ( como un hecho social) y ésto es lo que hacían los trágicos griegos, lo que hacía Shakespeare y lo que hace Lorca.
Habla de nosotros, habla de nuestra tragedia social y de nuestras pequeñas heridas pasionales.
El cuarto acto lorquiano de Bodas de Sangre habla del dolor. Esas frases que reflexionan el dolor más allá de lo que sientes y mantiene la imagen simbólica en la propia palabra poética. Todo su mundo simbólico está en un umbral entre lo real y lo no real que se mueve en una fina línea en la que tienes que reconstruir ó traducir una imagen corpórea física que está situada en ese umbral simbólico.
A pesar de que está anclado en una temporalidad y en un espacio como son los años '20 y los años '30 españoles y la Andalucía rural él tiene la virtud como clásico (por eso se ha convertido en un clásico universal) de admitir cualquier tiempo y temporalidad, por ésto es poeta porque es como un faro que cada vez que lo giras da luz y da una luz distinta.
En su obra sus propios personajes no tienen nombre. Son pura fuerza de la naturaleza. "La Novia", "El Novio", "La Madre" que es la madre de todas las madres. Y "La Tierra" en Lorca que es la fuerza atávica de todas las tierras de esos universos rurales y sobretodo muy mediterráneo en el umbral de lo real.
Otro de los lenguajes más potentes que empuja la catarsis es la música. Lorca en su teatro y en toda su poética fué un alma muy musical. Era músico. Él cantaba y el tocaba el piano. Tenía una concepción muy musical de la palabra y de sus ritmos. Y esa concepción musical era un tipo de musicalidad popular muy importante porque ese simbolismo tan atado a la tierra lo cantaba y tenía algo atávico que lo conecta con los ritmos del latir de la tierra.
Y en ese final del cuarto acto de B. D. S. cuando llega el momento trágico, el momento de transcendencia y una vez ocurrido lo más terrible que es la muerte de ambos. Una vez han tenido la catarsis emocional y que ya no pueden sufrir más, y donde ya todo está perdido Lorca lo muestra como lo hacían los grandes clásicos.
¿Puede un mortal vivir sin dolor? Que decía Sófocles.
Lo que plantea Lorca és: ¿Cómo podemos trascender al dolor? Y así lo muestra cuando llega "La Novia" y dice: _ He venido para que me mate. Y el personaje de "La Madre" le responde: _ ¡Qué me importa a mí tu muerte, qué me importa a mí nada de nada!
Hay frases de Bodas de Sangre que me provocaron en su momento y me siguen provocando una conmoción muy profunda cuando las leo.
_" Cuando las cosas llegan a los centros ya no hay quien las arranque".
_" Pero yo iré,
aunque un Sol de alacranes me coma la sien"
_" Que yo no tengo la culpa
que la culpa es de la tierra
y de ese olor que te salen de los pechos
y de las trenzas".
Y el monólogo de la Luna, cuando dice: "Tengo frío, tengo frío..." Éste monólogo me estremece.
Y la cristalización de la Luna con los símbolos y conceptos lorquianos donde interpretas que la Luna es un personaje más ya que sintetiza al personaje de la mendiga y de la muerte.
Lorca lo era todo. Era vida, pasión, razón, tierra, barro, sangre, cristal, puñal, reflejos, hierba, caballo, sexo y muerte.
Lorca siempre nos agarra a la tierra.
Era misterio y era profundo como lo es el cosmos.
_ "Yo denuncio a toda esa gente que ignora a la otra mitad". Federico García Lorca.
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